Mercados 13.03.26
EL MERVAL RETROCEDIÓ Y LOS ADR ARGENTINOS CAYERON EN LÍNEA CON LA TENSIÓN GLOBAL

El S&P Merval cortó ayer la racha alcista de cuatro ruedas consecutivas y cayó 1,7% en dólares. La plaza local se tiñó de rojo en línea con la debilidad de las bolsas globales, presionadas por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Los ADR cerraron con mayoría de bajas en una jornada dominada por ventas en el sector financiero. Las mayores caídas se concentraron en Banco Macro, Grupo Financiero Galicia, Grupo Superviene y BBVA Argentina, con el mayor castigo sobre los papeles bancarios. Los bonos soberanos cerraron con mayoría de bajas, en una rueda marcada por menor apetito por ríesgo emergente. El riesgo país terminó en 568 puntos básicos.
Las acciones en EE.UU. retrocedieron con fuerza luego de que ataques iraníes contra dos petroleros impulsaran el precio del crudo cerca de u$s 100 por barril, lo que intensificó los temores inflacionarios y provocó una salida de inversores del mercado accionario. El Dow Jones cayó 1.7%, el S&P 500 perdió 1,5% y el Nasdaq retrocedió 1,8 por ciento.
Iván Scherman, CEO y CIO de SciTech Investments, analizó para El Cronista el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados globales y sostuvo que, por ahora, la guerra no ha generado un shock estructural en los activos financieros.
Dijo que el conflicto introdujo volatilidad, pero su impacto sobre la renta variable internacional es acotado. “El mercado estadounidense todavía se encuentra muy cerca de sus máximos históricos”, señaló, una señal de que los inversores aún 110 descuentan un escenario de crisis prolongada. Identificó tres factores que ayudan a explicar por qué la guerra entre Irán y sus adversarios no provocó hasta ahora una corrección más profunda en Wall Street.
El primero es el canal energético. EE.UU. tiene hoy una dependencia relativamente baja del petróleo que atraviesa el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. Además, dijo que el precio del crudo en términos reales todavía se mantiene en niveles comparables a los de fines de 2023 e incluso cercanos a los de hace dos décadas.
Scherman aseguró que el barril debería subir más de 100% desde los niveles actuales para acercarse al máximo real alcanzado en 2008. “Mientras no permanezca durante un pe ríodo prolongado por encima de 1a zona de u$s U0/u$s 115. el impacto macro sobre inflación y tasas probablemente sea manejable”, explicó.
El segundo factor es político. Scherman mencionó lo que denominó el “factor TACO Trump”, una dinámica por la cual el mercado descuenta que la administración estadounidense tiende a moderar o revertir decisiones cuando las bolsas comienzan a sufrir demasiado. En la práctica, esto implica que los inversores asumen que cualquier escalada podría revertirse rápidamente ante un anuncio o un cambio de tono político, lo que reduce la probabilidad de ventas masivas.
El tercer elemento está vinculado con la composición actual del mercado estadounidense. Los principales índices están dominados por compañías tecnológicas y de economía digital, sectores que suelen ser menos sensibles a shocks geopolíticos que industrias más tradicionales como energía, transporte o manufactura pesada.
En cuanto a los activos argentinos, el analista consideró que el comportamiento reciente responde más a factores tácticos que a un deterioro estructural. El S&P Merval encadenó cuatro ruedas consecutivas de suba y era esperable “observar una toma de ganancias cuando el contexto internacional se volvió más adverso”. Los ADR argentinos, que habían mostrado cierta resíliencia frente a Wall Street, tienden a contagiarse cuando el sentimiento global se deteriora
El Cronista
