Economía 19.08.26
El riesgo país superó los 500 puntos y profundiza la presión sobre los activos argentinos

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El martes no fue un buen día para los títulos de deuda soberana. Los cruces en Medio Oriente impactaron una vez más en los precios del petróleo, razón que llevó a los analistas globales a profundizar los escenarios de una inflación creciente. Ese temor golpeó a los bonos del Tesoro estadounidense, pero también a los de Reino Unido y Japón. Los activos argentinos no escaparon a ese clima, que tiñó de rojo a las principales bolsas. Pero a la suba de la tasa estadounidense a niveles que no se veían desde 2007, se le sumó la persistencia de dudas sobre el panorama electoral del 2027. El indicador de riesgo terminó en 511 puntos, acumulando un incremento de casi 19% en el mes. Lejos quedó la expectativa de perforar el piso de 400 puntos que abrió la mejora en la calificación de la deuda aplicada por Fitch, S&P y Moody´s.
Los activos argentinos volvieron a quedar bajo presión y el riesgo país superó ayer el techo de 500 puntos básicos del que se había bajado el 10 de junio, cuando S&P mejoró la calificación de la deuda soberana, y llegó a 511. Fue consecuencia de una caída generalizada de los bonos soberanos en dólares, las acciones locales y los ADR de empresas de origen local. El riesgo país había terminado julio en 430 puntos básicos, y desde entonces acumuló un incremento de 81 unidades, equivalente al 18,8 por ciento.
El S&P Merval cayó 1,89% en la rueda de ayer, mientras que en Wall Street los ADR argentinos operaron mayormente en rojo. Entre las bajas se destacaron YPF, con 3,83%; Banco Macro (3,49%); BBVA (3,28%) y Supervielle, 3,26%. Los bonos soberanos tampoco escaparon a la tendencia y registraron retrocesos generalizados, con pérdidas que se profundizaron en algunos de los vencimientos más largos.
Para Eric Ritondale, economista jefe de Puente, el comportamiento de los títulos argentinos empieza a mostrar que, “si bien el contexto externo está duro, hace ya unas semanas que los bonos soberanos argentinos se han desacoplado de sus pares comparables”. Según señaló, incluso perdieron las ganancias que habían conseguido después de las mejoras en las calificaciones de la deuda argentina. El economista remarcó que el movimiento se produjo sin la publicación de datos relevantes ni cambios significativos en los fundamentos del país, por lo que considera que el nuevo precio de los activos puede estar relacionado principalmente con expectativas del mercado o con factores técnicos. La presión tampoco se limita a los instrumentos en dólares. En las curvas en pesos, la escasa liquidez provocó una suba de las tasas de interés y caídas en buena parte de los activos. particularmente en los plazos más largos, según explicó Ritondale.
Expectativas
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, también puso el foco en el comportamiento diferencial de la deuda argentina. Según explicó, “mientras los bonos de otros mercados emergentes se mantuvieron relativamente estables, los títulos argentinos acumulan una caída cercana al 5% en dólares desde comienzos de agosto”. A ese factor se suma, según el analista, una demanda de cobertura cambiaria que comenzó a aparecer con anticipación.
Aunque todavía falta más de un año para las elecciones presidenciales de 2027, Lazzati sostiene que el mercado comenzó a incorporar el factor electoral y a demandar instrumentos de cobertura. El Tesoro, agregó, acompañó ese movimiento en sus últimas licitaciones mediante una mayor presencia de títulos dólar linked. Además, mencionó que también entraron en el radar otros dos elementos, como la inflación de julio, que interrumpió la tendencia descendente, y un Banco Central que compra dólares a un ritmo menor que el observado durante el mes anterior.
Otro de los focos de tensión pasa por las tasas de interés. Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap, destacó que la tasa de caución comenzó la rueda en la zona del 24% al 25%, pero desde las 15 aceleró hasta superar el 30%. Finalmente, terminó con una tasa promedio cercana al 26%, frente al promedio del 23% de las últimas cinco ruedas. Para él, el comportamiento responde a que el Gobierno continúa priorizando el fortalecimiento de los anclajes del programa económico, particularmente el cambiario. “Mantener condiciones de fondeo más ajustadas contribuye a contener la dolarización, aunque al costo de sostener tasas más elevadas”, explicó.
El contexto internacional tampoco ayuda. El Brent operaba este martes en u$s 91,27 por barril, con una suba de 0,44%. Sin embargo, para los analistas, la explicación del deterioro argentino no pasa exclusivamente por el exterior. El dato central es justamente el desacople de los bonos soberanos respecto de otros emergentes.
El mercado entra así en una etapa diferente a la que había mostrado durante buena parte de julio. Y, ante el nuevo escenario, en la City recomiendan aumentar la cobertura de las carteras.
El Cronista
